Biodanza

Es una técnica de movimiento, sencilla, divertida en la que creces disfrutando y casi sin darte cuenta, obteniendo resultados transformadores en poco tiempo. Tanto los ejercicios como las músicas son muy variados, no te aburrirás te lo aseguro…y podrás descubrir muchas cosas de ti y desarrollar potenciales que ni siquiera te habías imaginado. Sales renovad@ de cada sesión, habrá sesiones más energéticas en las que trabajaremos la potencia, la voz y te conectarán con esa parte fuerte de ti…éstas particularmente me encantan… sales nuev@, ¡Para comerte el mundo!

Otras sesiones son más suaves, más introspectivas donde te descubrirás en tu parte más sensible, más profunda. Como verás…es variada (como la vida misma): Bio-danza “La danza de la vida”.

Podrás leer en internet sobre biodanza pero es absolutamente vivencial y hasta que no la hayas sentido en tus carnes no sabrás muy bien que se hace realmente. El cuerpo es poroso, y todo lo que realizamos en las sesiones te lo llevas puesto, aunque no recuerdes los ejercicios que hicimos en la sesión.

A través de las músicas, que cuido especialmente, y abandonándonos al movimiento conseguimos aparcar nuestra parte mental, nos abrimos desde el sentir, desde el cuerpo, abandonando la hiperactividad de la mente.

En las sesiones realizamos caminares, movemos nuestro cuerpo con ejercicios de potencia, de fluidez, de amplitud, de levedad, realizamos ejercicios de confianza o danzamos solos, en parejas, en grupo, con ojos cerrados, con ojos abiertos. O simplemente se propone un movimiento libre tras una serie de ejercicios donde la música suena y surge el movimiento natural de tu cuerpo, sin coreografías, en una expresión única y perfecta, que es la tuya. No hay movimientos erróneos, y no es necesario saber bailar.
Nacemos libres con una gran amplitud de movimientos, pero al ir creciendo vamos sumando responsabilidades, preocupaciones, experiencias de vida que nos van marcando y ese rico repertorio de movimiento, que teníamos, se va limitando. De alguna forma vamos dejando de ser libres en nuestro propio cuerpo, encogiéndonos debido a las experiencias vividas. Si no estás pasando por un buen momento o no estás a gusto ante una circunstancia, podrás verbalizar que te sientes bien, pero es tu cuerpo y tu movimiento los que hablan de ti y de cómo estás en cada momento. El cuerpo no miente.

Cambiando tu movimiento podrás cambiar tu estado anímico y tu forma de relacionarte contigo mism@ y con tu entorno. La biodanza trabaja desde la parte sana de la persona, por lo tanto el efecto que produzca en ti siempre será positivo.

Testimonios

Con los ejercicios de biodanza he conseguido verme en movimiento, sentir lo que dice mi cuerpo, crecer, superar miedos y llenarme de alegría, el año que viene repito!!! Gracias.
La música, la expresión corporal, el dejarte llevar por el movimiento, el no tener que realizar un esfuerzo físico grande, el vínculo con los compañeros, cada clase distinta.
Las indicaciones que da en cada ejercicio, el respeto que transmite, es muy cómodo trabajar con ella, tanto mujeres como hombres.
Después de muchos años analizando y tratando de modificar creencias y conductas generadoras de sufrimiento, la biodanza ha sido para mi un descubrimiento y un regalo.
Comprender que el cuerpo no es solo un lugar en el que habitas, sino la expresión del que habita en él. Y que desde él se pueden producir cambios en lo mental y en lo emocional sin tener que seguir dándole vueltas al “coco”.
Me encuentro con más conciencia del cuerpo y desde él observo como me siento. Además las dos horas semanales de encuentro, son liberadoras, de disfrute, de silencio.
Y nada de esto hubiera sido así para mi si no hubieras sido tú, Paloma quien lo ha llevado y vivido con nosotros. Presente, entregada, sin juicio, creativa e improvisadora. Que riegas con ternura y amor todo lo que allí ocurre, llave imprescindible para abrir cualquier puerta. Gracias!
He de decir que había intentado incorporar, años atrás, la meditación en mi vida sin mucho éxito. Me costaba mucho parar y estar quieta, pero con mindfulness y con los ejercicios de biodanza no me cuesta nada entrar en meditación, las dos horas pasan volando y las disfruto.
He empezado a tomar una sana distancia en general, además las músicas son preciosas y consiguen el objetivo del ejercicio. Por supuesto que el año que viene allí estaré.
Llevo un año y ha sido un descubrimiento muy agradable, el movimiento y la buena elección de la música, hace liberar las tensiones y emociones del cuerpo. Muy recomendable, la profe cuida mucho la clase y al grupo.
Llevo dos años. Estoy encantada, he aprendido tanto de mi! Es un viaje de ida y vuelta. De la mente al cuerpo y del cuerpo a la mente. De la inconsciencia a la toma de consciencia y de ahí el cambio.
El cuerpo lo habla todo, y en biodanza sin darnos cuenta y disfrutando con el movimiento, movemos nuestro cuerpo para transformar nuestras vidas.
Me apunté más interesada en mindfulness que en biodanza, eso de bailar en público a decir verdad me daba mucha vergüenza, pero la profe nos lo pone fácil, no es necesario saber bailar simplemente abandonarse a la música y dejar que ésta haga su trabajo.
Lo más destacable que he aprendido a lo largo de las clases es a sacar mi potencial para saber poner límites, que es algo que me ha costado toda la vida. Gracias compis y gracias Paloma por hacerlo tan fácil.
Sobre todo ha despertado en mi una sensibilidad hacia el resto de las personas y a la música que desconocía, también a disfrutar de las pequeñas cosas que nos rodean. Muchas gracias por tu ayuda, por tu trabajo y de hacer cada clase diferente, vamos a por el tercer año.
Me he redescubierto en facetas de mi persona que tenía olvidadas, al terminar las clases salía renovado y con unas ganas nuevas de disfrutar del presente, estoy feliz de haber descubierto esta actividad.